El caso del exjefe de la UDEF aporta indicios sobre otra posible trama de funcionarios para introducir cocaína por el Puerto de Algeciras

Un informe policial recoge referencias a tráfico de drogas, pagos a intermediarios, la aduana y funcionarios, aunque advierte de que los datos analizados no permiten identificar de forma inequívoca a sus posibles integrantes

,
Óscar Sánchez/El Mundo
Óscar Sánchez.

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional ha constatado indicios sobre la «posible existencia» de una trama de corrupción diferente a la ya investigada y presuntamente relacionada con la entrada de cocaína por el Puerto de Algeciras. Las pesquisas parten de las revelaciones realizadas ante el juez por Óscar Sánchez Gil, el inspector jefe y antiguo responsable de la UDEF en Madrid que permanece en prisión y al que fueron incautados más de 20 millones de euros ocultos.

Según informa elDiario.es, Sánchez Gil declaró el pasado 19 de mayo que existían conversaciones almacenadas en un teléfono encriptado que podían apuntar hacia una red de funcionarios hasta ahora desconocida. El magistrado encargado de su causa ordenó posteriormente a Asuntos Internos comprobar algunos de los extremos expuestos por el policía.

Los investigadores han realizado un primer análisis de las evidencias y aseguran haber podido «verificar, efectivamente, la posible existencia de otra trama de posible corrupción» de la que tendría conocimiento el usuario de un determinado código PIN del sistema de comunicaciones encriptadas Sky ECC. El contenido de estos servidores fue obtenido por la Gendarmería francesa mediante una orden judicial y ha proporcionado información utilizada en numerosas investigaciones europeas contra el narcotráfico.

Entre las conversaciones examinadas, Asuntos Internos ha localizado, siempre según la información publicada por elDiario.es, referencias a actividades relacionadas con el tráfico de drogas, pagos a intermediarios, la aduana y funcionarios de la Guardia Civil, así como alusiones a la UAR, en probable referencia a la Unidad de Análisis de Riesgos de la Aduana de Algeciras. También aparecen cifras que podrían corresponder a pagos que se planeaba realizar.

Sin identificar todavía a los posibles implicados

El propio informe introduce, no obstante, importantes cautelas. Asuntos Internos advierte al magistrado de que la información localizada no permite identificar de manera indubitada a los destinatarios de esos pagos o comunicaciones y precisa que se trata de referencias a una posible trama distinta de la investigación abierta contra Sánchez Gil.

Fuentes de la Fiscalía Antidroga consultadas por elDiario.es señalaron que todavía no habían analizado el informe de Asuntos Internos para determinar si procede abrir una investigación específica sobre estos hechos.

La existencia de esta posible red salió a la luz a raíz de la estrategia de defensa del propio Sánchez Gil. El inspector jefe niega ser el usuario identificado con el sobrenombre de «Aduana» en las conversaciones de Sky ECC, pese a que Asuntos Internos sostiene que los miembros de la organización investigada utilizaban ese apelativo para referirse a él «de forma indubitada».

Durante su declaración judicial, Sánchez Gil aseguró que en los mensajes aparecen referencias a contenedores, fechas para introducirlos y supuestos «cuadrantes» de agentes. También habló de cantidades de 50.000, 100.000 y 200.000 euros y de comunicaciones que, según su versión, reflejarían contactos con funcionarios.

El policía encarcelado llegó a afirmar ante el juez que en esas conversaciones se hablaba de tener «el control de todo el personal del puerto» y realizó alusiones a la Unidad de Análisis de Riesgos de Aduanas y Guardia Civil. También mencionó a agentes del desaparecido dispositivo OCON-Sur contra el narcotráfico en el Estrecho.

El papel atribuido a Sánchez Gil

Al margen de esta posible trama todavía por esclarecer, la investigación que afecta directamente a Sánchez Gil lo sitúa como una pieza relevante de una potente organización dedicada al narcotráfico. Los investigadores le atribuyen el uso de bases policiales para introducir información sobre contenedores y detectar si otras unidades habían puesto bajo sospecha cargamentos que interesaban a la organización.

El mecanismo habría permitido conocer cuándo un contenedor iba a ser investigado y evitar así algunas intervenciones de cocaína. Asuntos Internos mantiene que Sánchez Gil era precisamente la persona a la que los narcotraficantes identificaban como «Aduana», algo que el inspector jefe rechaza.

Sánchez Gil también formuló ante el juez otras acusaciones contra responsables policiales relacionadas con la forma de justificar el origen de determinadas investigaciones antidroga y el tratamiento de información procedente de sistemas de comunicación encriptados. Uno de los mandos señalados posteriormente declaró ante el magistrado y negó estas acusaciones. Fuentes policiales citadas por elDiario.es consideran que Sánchez Gil intenta cuestionar el origen de la investigación para debilitar judicialmente la causa abierta contra él.

La organización con la que se relaciona al antiguo jefe policial está considerada una de las más poderosas dentro del tráfico de cocaína. El presunto responsable de la estructura en España, Ignacio Torán, permanece en prisión provisional, mientras que Alejandro Salgado, alias ‘El Tigre’, señalado como supuesto jefe internacional, se encuentra en paradero desconocido después de haber huido de Dubái.

Por ahora, la posible red de corrupción vinculada a la entrada de cocaína por Algeciras permanece sin esclarecer. El informe de Asuntos Internos aporta indicios sobre su eventual existencia, pero no identifica de forma concluyente a los funcionarios que podrían estar implicados ni determina todavía sus responsabilidades.