Un nuevo caso de sarna detectado en un agente de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Algeciras ha llevado al sindicato Jupol a volver a denunciar las condiciones en las que están trabajando los policías nacionales desplazados a Ceuta y lo que considera un «fracaso estructural» del sistema de Prevención de Riesgos Laborales de la Dirección General de la Policía.
El sindicato mayoritario en la Policía Nacional señala que los efectivos de la UPR de Algeciras se desplazan de manera continuada a Ceuta y considera que este nuevo contagio vuelve a poner de manifiesto los riesgos sanitarios asociados al dispositivo. Por ello, insiste en reclamar que todos los agentes que regresen de la ciudad autónoma sean sometidos a reconocimientos médicos.
El objetivo, según Jupol, sería detectar posibles enfermedades infectocontagiosas y evitar que puedan producirse contagios una vez que los policías regresen a sus destinos de origen. Desde su área de Prevención de Riesgos Laborales aseguran que ya han realizado diferentes gestiones destinadas a minimizar este tipo de infecciones, aunque consideran que la aparición de nuevos casos demuestra que sus peticiones «no pueden seguir siendo desoídas».
Jupol sostiene que la situación que se está produciendo en Ceuta evidencia que la prevención «no puede quedarse en protocolos sobre el papel», sino que tiene que materializarse en medidas que garanticen la protección de los policías. Entre sus principales reivindicaciones se encuentra que los agentes desplazados dispongan de alojamientos adecuados y con las necesarias condiciones de higiene y salubridad.
Jupol denuncia jornadas «extenuantes»
El sindicato reclama igualmente que se ponga fin a las que califica como «jornadas extenuantes» que están soportando algunos efectivos. Especial preocupación muestra por los policías de Extranjería encargados de realizar los trámites correspondientes a los expedientes de expulsión y de protección internacional.
Jupol advierte de que la fatiga acumulada representa un riesgo tanto para la salud de los propios agentes como para la seguridad del servicio que prestan.
A estas circunstancias añade la falta de instalaciones básicas en determinados puntos del dispositivo. El sindicato ha solicitado expresamente la instalación de baños y servicios higiénicos en la playa del Trampolín, donde asegura que los policías permanecen durante largos periodos.
«No se puede exigir a un policía que trabaje durante horas en un punto del dispositivo y después no proporcionarle siquiera un lugar donde realizar sus necesidades básicas», sostiene la organización sindical.
La Dirección General ante la Justicia
El secretario general de Jupol, Aarón Rivero, considera que la situación de Ceuta demuestra que «el sistema de Prevención de Riesgos Laborales de la Policía no funciona como debería» y señala que este escenario ha llevado al sindicato a acudir a la Justicia contra la Dirección General de la Policía.
Rivero reclama a la Administración que garantice la protección de los efectivos y defiende la necesidad de contar con agentes «descansados, protegidos y con su salud garantizada». «Si Interior no es capaz de garantizarlo, será la Justicia la que determine hasta dónde llega la responsabilidad de la Administración», concluye el secretario general del sindicato.

