La Junta de Andalucía ha aprobado el primer Plan de Gestión de la Biomasa para combatir la proliferación del alga invasora Rugulopterix okamurae, una especie que lleva años afectando a las costas andaluzas, especialmente en la provincia de Cádiz. El anuncio ha sido realizado por el delegado territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul en Cádiz, Óscar Curtido, quien ha destacado el carácter pionero del documento a nivel nacional.
Este nuevo plan, aprobado en el último Consejo de Gobierno, establece una hoja de ruta con medidas de seguimiento, control y aprovechamiento de esta biomasa marina. Su objetivo: transformar una amenaza ambiental en una oportunidad económica real para municipios costeros, empresas del sector y la ciudadanía.
Curtido ha recalcado que se trata de un «trabajo serio y riguroso» desarrollado desde la provincia de Cádiz, que ha sido “punta de lanza” en la búsqueda de soluciones. El plan permitirá a los ayuntamientos y entidades interesadas retirar y reutilizar legalmente esta alga, hasta ahora sin valor comercial debido a las limitaciones impuestas por el Ministerio. “Queremos convertir lo que era un residuo costoso en un recurso alineado con la economía circular”, ha señalado.
Implicación de los ayuntamientos y respaldo legal
El documento ofrece seguridad jurídica para que tanto administraciones como empresas puedan actuar sin restricciones. Las líneas de actuación incluyen investigación e innovación, vigilancia y seguimiento, educación ambiental, y un protocolo detallado para la retirada, tratamiento y aprovechamiento del alga.
La Consejería de Sostenibilidad ha recordado que, desde su aparición en el Estrecho en 2015, el alga Rugulopterix okamurae ha generado un grave impacto sobre la biodiversidad, el sector pesquero, el turismo y los presupuestos municipales. “Los ayuntamientos han asumido grandes costes sin que pudieran darle un uso autorizado”, lamentó Curtido.
Ahora, el nuevo plan permitirá que estos residuos puedan ser reutilizados, por ejemplo, como fertilizante agrícola o en productos industriales. Además, la recogida no tendrá que recaer exclusivamente en las administraciones locales, ya que el plan contempla la posibilidad de firmar acuerdos con entidades colaboradoras.
Documento abierto y dinámico
Juan Antonio Martín, jefe del servicio de Geodiversidad de la Consejería, ha subrayado que el plan es un documento vivo y abierto a aportaciones por parte de ayuntamientos, empresas o cualquier actor implicado. “Se abre un nuevo escenario sin las limitaciones impuestas por el Ministerio”, ha declarado.
El Plan de Gestión de la Biomasa frente al alga invasora Rugulopterix okamurae ya se encuentra disponible para su consulta pública y marca un punto de inflexión en la lucha contra esta especie asiática que colonizó el litoral andaluz hace una década.

