El problema de la Rugulopteryx okamurae continúa creciendo en la provincia de Cádiz. El alga asiática invasora, que comenzó generando importantes problemas en las costas de Algeciras, La Línea y Tarifa, ha ido extendiéndose durante los últimos años hasta alcanzar ya el litoral de Rota y comenzar a colonizar los fondos marinos de la costa noroeste gaditana.
La magnitud de las arribazones está obligando a los ayuntamientos a retirar miles de toneladas de sus playas. Solo en lo que va de año, Tarifa ha retirado 3.000 toneladas, La Línea 550 y Algeciras otras 300, unas cifras que reflejan la incidencia que continúa teniendo esta especie en el Campo de Gibraltar.
El problema, sin embargo, se ha extendido mucho más allá del Estrecho. Rota encabeza actualmente las retiradas con 10.000 toneladas, la cifra más elevada de toda la provincia, seguida de Tarifa. Cádiz capital acumula 1.379 toneladas, mientras que Chiclana ha retirado 250 y Conil otras 40.
Ante esta situación, el Grupo de Trabajo Estable sobre el Alga Invasora, liderado por la Diputación de Cádiz y en el que participan los municipios afectados, ha acordado solicitar formalmente al Ministerio para la Transición Ecológica y a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía una mayor implicación económica.
Los ayuntamientos reclaman ayuda para afrontar las retiradas
La decisión se ha adoptado durante una reunión celebrada este jueves. La petición se fundamenta en «la dimensión» adquirida por el problema y en «las serias dificultades» que encuentran los ayuntamientos para asumir una tarea cuya ejecución en las playas recae actualmente sobre las administraciones municipales.
«Un verano más, la llegada masiva de alga asiática invasora, Rugulopteryx okamurae, a las playas de la provincia de Cádiz ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza para los ayuntamientos del litoral gaditano», ha señalado la Diputación, que incide también en el coste económico que supone retirar las arribazones.
Durante los últimos cinco años, la Diputación de Cádiz ha destinado 1,8 millones de euros en subvenciones a los municipios afectados para contribuir a sufragar estos trabajos.
La institución provincial sostiene que, pese a no contar con competencias directas en esta materia, es la única administración que está apoyando económicamente a los ayuntamientos frente a una «invasión» cuyos efectos alcanzan al medio ambiente, la pesca, el turismo y los servicios municipales de limpieza y playas.
Un problema que comenzó en el Estrecho en 2019
La expansión territorial de la especie constituye otra de las principales preocupaciones. Fue en 2019 cuando el alga invasora comenzó a generar problemas en zonas concretas del Estrecho de Gibraltar y desde entonces su presencia en las playas y ecosistemas marinos gaditanos no ha dejado de crecer.
Las primeras zonas afectadas fueron Algeciras, La Línea y Tarifa, pero actualmente su distribución ha alcanzado el frente litoral de Rota y empieza a extenderse por los fondos de la costa noroeste provincial.
El volumen acumulado únicamente entre las localidades para las que se han facilitado datos —Rota, Tarifa, Cádiz, La Línea, Algeciras, Chiclana y Conil— asciende a 15.519 toneladas retiradas en lo que va de año.
Además de reclamar financiación, el grupo de trabajo solicitará que la Diputación de Cádiz se incorpore, en representación de los municipios afectados, al Grupo de Trabajo específico para Rugulopteryx okamurae existente a nivel nacional.
La institución provincial pretende utilizar su presencia en este órgano para trasladar directamente las necesidades de los municipios gaditanos ante un fenómeno que, siete años después de comenzar a causar problemas en el Estrecho, continúa extendiendo su impacto por el litoral de la provincia.

