El Juzgado de lo Penal número 3 de Jerez de la Frontera ha suspendido el ingreso en prisión de Ramón J.S., conocido artísticamente como Diego ‘El Cigala’, condenado a dos años y un mes de cárcel por varios delitos de malos tratos cometidos contra su exmujer.
La suspensión queda condicionada a que el condenado no cometa ningún delito durante un periodo de dos años y cumpla la orden de alejamiento impuesta respecto a su expareja, según han indicado fuentes judiciales.
La sentencia condenó al artista por un delito de malos tratos en el ámbito de la violencia sobre la mujer relacionado con una agresión ocurrida en un hotel de Jerez de la Frontera. Por estos hechos se le impusieron seis meses de prisión y la prohibición de comunicarse o aproximarse a menos de 200 metros de la víctima durante dos años.
También fue condenado por un segundo delito de malos tratos en el ámbito de la violencia sobre la mujer, cometido en un hotel de Palafrugell, Girona. En este caso, la pena fijada fue de ocho meses de cárcel, además de la prohibición de contactar o acercarse a menos de 200 metros de su expareja durante dos años.
La jueza consideró igualmente probado un delito agravado de malos tratos en el ámbito de la violencia sobre la mujer por una agresión ocurrida en la vivienda de Jerez en la que convivían.
Esta condena fue agravada porque los hechos se produjeron en presencia de los hijos y dentro del domicilio familiar. La pena impuesta fue de once meses de prisión, junto con la prohibición de comunicación y aproximación a menos de 200 metros durante dos años.
El cantaor también fue condenado por un delito leve y continuado de vejaciones en el ámbito doméstico. La resolución le impuso 25 días de localización permanente, que deberá cumplir en un domicilio diferente y alejado del de la víctima, además de una orden de alejamiento y prohibición de comunicación durante seis meses.
Por el contrario, Diego ‘El Cigala’ fue absuelto de otro delito de maltrato agravado en el ámbito de la violencia sobre la mujer relacionado con unos hechos ocurridos en el aeropuerto de Punta Cana en agosto de 2017.
El juicio por estos hechos se celebró en noviembre de 2024.

