El Campo de Gibraltar ocupa una posición estratégica en el mapa eléctrico del Estrecho. Bajo sus aguas discurren las infraestructuras que conectan España con Marruecos y, a pocos kilómetros, el nuevo enlace destinado a integrar Ceuta con el sistema eléctrico peninsular. Una red de cables submarinos que devuelve estos días a la comarca al centro de la atención en plena tensión entre Madrid y Rabat tras la crisis migratoria de la ciudad autónoma.
El debate ha saltado con fuerza a la prensa marroquí después de que varias publicaciones españolas hayan puesto el foco en la dependencia de Marruecos de la interconexión eléctrica con España y en la posibilidad de que esta pudiera convertirse en un elemento de presión política. The Objective ha recogido la reacción de medios del país vecino, algunos de los cuales llegan a plantear el escenario de un eventual corte del suministro y cuestionan que una infraestructura concebida para la cooperación pueda entrar en el terreno de la confrontación entre ambos países.
Por el momento, no existe ninguna decisión oficial conocida del Gobierno español para interrumpir la conexión eléctrica con Marruecos. La controversia se mueve en el terreno del debate mediático, pero ha servido para devolver el foco sobre una infraestructura especialmente importante para el Campo de Gibraltar: los dos cables que cruzan el Estrecho entre Tarifa y la costa norte marroquí.
España y Marruecos están conectados mediante dos líneas eléctricas de 400 kV entre Tarifa y Fardioua. La primera conexión entró en funcionamiento en 1997 y la segunda lo hizo en 2006, reforzando un enlace cuya capacidad técnica conjunta alcanza los 1.400 MW. Red Eléctrica señala que esta infraestructura permite el intercambio de energía entre ambos sistemas y contribuye a la estabilidad de frecuencia y tensión de la red.
De Tarifa a La Línea, el otro gran eje eléctrico del Estrecho
Pero el protagonismo energético del Campo de Gibraltar no termina en Tarifa. Apenas unos kilómetros más al este, San Roque y La Línea de la Concepción forman parte de otra infraestructura estratégica bajo el Estrecho: la nueva interconexión eléctrica entre la Península y Ceuta.
El proyecto tiene su origen en la subestación Algeciras, situada en el término municipal de San Roque, en el entorno de Puente Mayorga, y continúa mediante infraestructura terrestre por el Campo de Gibraltar hasta alcanzar La Línea. Desde el litoral linense, frente a Torre Nueva, los cables se adentran en el Estrecho para alcanzar Ceuta.
Área ha consultado directamente a Red Eléctrica para conocer el estado actual de esta infraestructura. La compañía ha confirmado a este medio que las obras finalizaron el pasado mes de diciembre y que actualmente continúan los trabajos necesarios para completar su puesta en funcionamiento.
“En diciembre se finalizaron las obras de la infraestructura, y ahora se sigue trabajando en pruebas y tramitaciones para ponerla en servicio en los próximos meses”, han explicado desde Red Eléctrica a Área.
La confirmación permite actualizar la situación de uno de los proyectos energéticos más importantes desarrollados en los últimos años en el entorno del Estrecho. La obra física está, por tanto, terminada, aunque el enlace todavía debe superar las pruebas y procedimientos administrativos necesarios antes de comenzar a prestar servicio.
La interconexión está formada por un doble circuito de 132 kV y alcanza cerca de 69 kilómetros entre la Península y Ceuta. El tramo submarino ronda los 58 kilómetros y discurre por zonas en las que se alcanzan profundidades de hasta 900 metros, lo que convirtió el tendido del cable en una operación de elevada complejidad técnica.
Red Eléctrica inició en agosto de 2025 el tendido submarino frente a las costas de La Línea de la Concepción. La compañía explicó entonces que el proyecto permitirá mejorar la seguridad y calidad del suministro eléctrico de Ceuta y que las actuaciones asociadas a la infraestructura contribuirán también a responder a futuras necesidades eléctricas del Campo de Gibraltar y la Bahía de Algeciras.
Un tercer cable con Marruecos sigue sobre la mesa
Mientras las dos conexiones históricas de Tarifa han regresado al centro del debate político y mediático, España mantiene además dentro de su planificación eléctrica el proyecto de una tercera interconexión con Marruecos.
La infraestructura supondría reforzar todavía más el corredor energético existente bajo el Estrecho, aunque el proyecto continúa sujeto a análisis económicos y técnicos. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha cuestionado algunos aspectos de su financiación y ha reclamado que se evalúe con precisión el beneficio que supondría para los consumidores españoles.
El regulador ha advertido también de una particularidad relevante: Marruecos no forma parte de la Unión Europea, por lo que parte de los beneficios socioeconómicos derivados de una nueva interconexión se producirían fuera del mercado comunitario. Entre otras cuestiones, la CNMC considera necesario justificar que los beneficios para el sistema eléctrico español compensen los costes que finalmente deba asumir.
El debate coincide además con el interés de Marruecos por diversificar sus conexiones eléctricas con Europa y estudiar nuevas rutas de intercambio energético.
El resultado es un mapa en el que el Campo de Gibraltar aparece situado literalmente en el centro del tablero eléctrico del Estrecho. Tarifa mantiene desde hace casi tres décadas los cables que unen los sistemas de España y Marruecos; San Roque y La Línea forman ahora parte del enlace que conectará la Península con Ceuta; y sobre la planificación continúa figurando una tercera conexión con el país vecino.
Son infraestructuras diferentes, con objetivos y funciones distintas, pero todas comparten un elemento común: el Campo de Gibraltar se consolida como la gran puerta eléctrica entre las dos orillas del Estrecho, una posición estratégica que cobra todavía mayor relevancia cuando las relaciones entre España y Marruecos vuelven a situarse bajo tensión.

