¿De qué me vale tener un millón de seguidores si no va nadie al restaurante?

Presentado por @pablosudoku, con la colaboración de @citmarbella

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En una ciudad con más de 600 restaurantes, hacerse un hueco no es sencillo. José Antonio Reyes asumió el reto de ponerse al frente de L’Opera Royal sin proceder del mundo de la hostelería y con una idea clara: convertir el establecimiento en un punto de referencia para el público local de Marbella.

Durante su paso por Más que Negocios, Reyes abordó uno de los debates que más afectan actualmente al sector: ¿hasta qué punto tener éxito en redes sociales significa tener éxito como negocio?

Su respuesta fue contundente: “¿De qué me vale tener un millón de seguidores si no va nadie al restaurante? De nada”.

El empresario va incluso más allá y utiliza otro ejemplo: “¿De qué me vale que yo tenga un reel que lo ven 150.000 personas si no tengo clientes? De nada”.

Su objetivo, explica, no pasa por perseguir únicamente grandes cifras digitales ni reconocimientos gastronómicos. Frente a una hipotética elección entre alcanzar un millón de seguidores o conseguir una estrella Michelin, Reyes asegura que prefiere algo mucho más básico: tener clientes.

Y especialmente clientes que vuelvan.

L’Opera Royal quiere además romper con uno de los grandes condicionantes de la restauración marbellí: la estacionalidad. Para Reyes, el verano es precisamente “lo sencillo”, debido al elevado movimiento de personas que registra la ciudad.

El verdadero examen comienza entre septiembre y mayo.

“Yo no quiero que sea un restaurante estacional. Quiero que haya gente todo el año”, señala. Su objetivo es que el establecimiento pueda funcionar como punto de encuentro tanto para familias como para empresarios, reuniones, desayunos, comidas o simplemente para tomar algo después del trabajo.

Esta filosofía también se traslada a la cocina. Reyes reconoce la importancia que tienen actualmente la presentación de los platos y su capacidad para funcionar en redes sociales, pero establece un límite claro.

“El plato tiene que salir bonito, perfecto, maravilloso. Pero si el plato está malo, si no está sabroso, ¿de qué te vale?”.

Para el responsable de L’Opera Royal, la fórmula se resume en dos conceptos: “Presentación, clave. Elaboración, imprescindible”.

Una estrategia con la que pretende consolidar un proyecto pensado a largo plazo y competir en uno de los mercados gastronómicos con mayor oferta de la Costa del Sol.