Abrir un huevo Kinder se ha convertido para muchos en algo más que descubrir la sorpresa que esconde en su interior. Mickey, Woody, Pinocho, Hércules o Aladdín son algunos de los protagonistas de una colección que está provocando una auténtica fiebre entre pequeños y mayores y que ya tiene su propio mercado de intercambios en el Campo de Gibraltar.
La colección que une los universos de Disney y Playmobil está formada por 18 figuras de personajes de Disney y Pixar. El problema comienza cuando, después de varios huevos, aparecen los inevitables repetidos y quedan algunos huecos imposibles de rellenar. Es entonces cuando entra en juego una pregunta que se repite estos días entre los coleccionistas: «¿Tienes el que me falta?».
Y no hace falta marcharse demasiado lejos para comprobarlo. En grupos de Facebook de compraventa de la comarca, como Milanuncios La Línea, se suceden las publicaciones de personas que muestran sus figuras repetidas y buscan a otros coleccionistas dispuestos a cambiarlas. También existen anuncios de venta, aunque en los casos observados en este grupo los precios no superan los 2,50 euros por figura.
El fenómeno se extiende igualmente a las plataformas de segunda mano. Las búsquedas realizadas por este periódico permiten encontrar numerosos anuncios de las figuras de la colección, tanto individualmente como en pequeños lotes. Los precios varían y, aunque existen vendedores que piden cantidades considerablemente superiores por determinados personajes, conviene diferenciar entre el precio solicitado en un anuncio y el dinero por el que finalmente se produce una venta.
Cambiar antes que comprar
Buena parte de esta particular fiebre no gira, de hecho, alrededor del dinero. El intercambio es uno de los grandes protagonistas. «Tengo este repetido», «busco a Woody» o «cambio por el que me falta» son mensajes que permiten convertir varias figuras duplicadas en una oportunidad para acercarse a los ansiados 18.
Las búsquedas realizadas en distintas plataformas españolas muestran nombres que aparecen recurrentemente entre las peticiones de algunos coleccionistas, como Woody, Genio, Megara, Campanilla o Geppetto. Sin embargo, esto no significa que sean oficialmente más difíciles de conseguir. No existe información oficial que permita afirmar que Kinder introduzca una cantidad menor de determinados personajes, por lo que hablar de figuras «raras» sería, por ahora, aventurado.
Precisamente ahí está parte del atractivo. El comprador desconoce qué personaje encontrará hasta abrir el producto. Conseguir uno nuevo supone avanzar; encontrarse por tercera o cuarta vez con el mismo convierte inmediatamente esa figura en moneda de cambio.
La búsqueda ha llegado hasta tal punto que alrededor de las propias figuras está apareciendo otro pequeño mercado: los expositores para enseñarlas una vez conseguidas. En páginas de compraventa y redes sociales pueden encontrarse soportes de diferentes diseños y tamaños para colocar toda la colección. Algunos van todavía más lejos y recrean incluso la silueta del conocido castillo de Disney, reservando un espacio para cada personaje.
18 personajes para completar el reto
La colección reúne personajes pertenecientes a diferentes generaciones del universo Disney y Pixar, una combinación que ayuda a explicar que el fenómeno no se limite únicamente al público infantil. A los personajes clásicos se suman protagonistas de películas mucho más recientes.
En la colección aparecen Mickey Mouse, Donald, Pinocho, Geppetto, Peter Pan, Campanilla, Aladdín, Genio, Hércules, Megara, Woody, Jessie, Mr. Increíble, Elastigirl, Miguel, Héctor, Vaiana y Maui.
En total, 18 huecos que completar y una consecuencia inevitable: cuantos menos quedan, más difícil parece encontrar precisamente el que falta.
La colección ha trasladado así a 2026 una costumbre que conocen bien varias generaciones: guardar los repetidos para cambiarlos. La diferencia está en que ahora ya no hace falta esperar a encontrarse con otro coleccionista. Facebook y las plataformas de segunda mano han convertido al Campo de Gibraltar entero —y, si hace falta, al resto de España— en un gigantesco patio de intercambio.
Porque después de abrir el envoltorio, montar la figura y comprobar que vuelve a estar repetida, siempre queda una última opción: sacar una foto, publicarla y lanzar la pregunta del momento: «¿Tienes el que me falta?».

