El primer ministro británico, Andy Burnham, ha incluido una posible vuelta de Reino Unido a la Unión Europea entre las opciones que su Gobierno podría estudiar para redefinir a largo plazo la relación del país con Europa. Burnham considera que el actual acuerdo derivado del Brexit ha causado “más daño que beneficio” y quiere analizar qué alternativas son realmente viables.
En una entrevista concedida este miércoles 30 de septiembre al programa Today de BBC Radio 4, el dirigente laborista señaló que no quiere dejar sin resolver la cuestión de la relación con la UE y pretende establecer con claridad “hacia dónde queremos que vaya Reino Unido en la próxima década”.
Preguntado directamente por una eventual reincorporación a la Unión Europea, Burnham respondió que quiere “analizar las opciones”. Entre ellas mencionó mantener el actual modelo, avanzar hacia una unión aduanera, estudiar una entrada en el mercado único o llegar hasta una reincorporación completa al bloque comunitario.
“Podríamos quedarnos como estamos. Esa es definitivamente una opción”, señaló antes de mencionar la propuesta del exministro de Economía George Osborne sobre una unión aduanera y la posición de los Liberal Democrats favorable al mercado único.
La cuarta posibilidad sería, según sus propias palabras, “llegar hasta el final”, en referencia a una eventual reincorporación del país a la UE.
Burnham defendió que las distintas alternativas deberán estudiarse atendiendo tanto a sus ventajas e inconvenientes como a lo que resulte políticamente y jurídicamente posible.
Un cambio respecto al programa laborista de 2024
Las declaraciones suponen una diferencia respecto al programa con el que el Partido Laborista concurrió a las elecciones generales de 2024. Aquel documento apostaba por hacer funcionar el Brexit y descartaba tanto el regreso a la unión aduanera como al mercado único.
El propio Burnham había mantenido una posición más prudente durante las elecciones parciales de Makerfield, que propiciaron su regreso al Parlamento. Entonces prometió no volver a reproducir las discusiones del Brexit y aseguró que no estaba proponiendo que Reino Unido estudiase regresar a la Unión Europea.
Sin embargo, la semana pasada ya dejó abierta la posibilidad de concurrir a las próximas elecciones generales buscando un mandato para plantear una nueva relación con el bloque comunitario.
Su predecesor, Sir Keir Starmer, había apostado por un acercamiento más limitado con Bruselas, que incluía una alineación con las normas alimentarias europeas, un acuerdo de visados para jóvenes y la reconexión de la industria británica con el sistema europeo de comercio de emisiones.
La salida de Starmer del Gobierno retrasó hasta finales de este año una cumbre prevista inicialmente para el verano entre Reino Unido y la Unión Europea.
El actual Gobierno británico ya ha confirmado oficialmente que trabaja para lograr un resultado positivo en esa próxima cumbre. Burnham también ha trasladado durante sus recientes contactos internacionales la intención de estrechar la relación con Europa.
Una cumbre clave a finales de año
Burnham adelantó durante su discurso en la conferencia laborista del martes que pretende utilizar esa reunión para presentar “diferentes opciones” sobre la relación a largo plazo entre Reino Unido y Europa.
El primer ministro quiere además presentar entonces un plan económico para los próximos diez años y buscar un consenso sobre el modelo de relación con la UE, aunque por ahora no ha explicado cómo pretende medir ese consenso.
Las declaraciones han generado respuestas inmediatas dentro y fuera de Reino Unido.
El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que sería una “muy buena noticia” que Reino Unido quisiera regresar a la Unión Europea, mientras que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que España recibiría al país “con los brazos abiertos”.
El líder de los Liberal Democrats, Sir Ed Davey, reclamó al Gobierno que pase de las declaraciones a una negociación para mejorar la relación británica con Europa. Su formación defiende la incorporación al mercado único y a una unión aduanera.
El portavoz europeo liberal demócrata, Al Pinkerton, ha advertido, sin embargo, de que una eventual reincorporación completa no se encuentra actualmente acordada y que Reino Unido tendría que afrontar el proceso como un nuevo Estado candidato, además de demostrar que el regreso también resultaría beneficioso para sus socios europeos.
Desde Reform UK, su número dos, Richard Tice, acusó a Burnham de intentar devolver al país a las estructuras europeas y aseguró que su formación se opondrá a esa posibilidad.
El vicepresidente del Partido Conservador, Alex Burghart, rechazó por su parte que el Gobierno pueda atribuir al Brexit sus problemas económicos y acusó al Ejecutivo laborista de avanzar ya hacia una mayor integración mediante su política de acercamiento a Bruselas.
El líder del Green Party, Zack Polanski, sostuvo que el Brexit ha debilitado la economía británica y defendió una vuelta a la unión aduanera como primer paso, mientras mantiene la reincorporación completa a la UE como objetivo de su formación.

