San Pablo de Buceite celebrará este sábado 15 de agosto, a las 20.15 horas, una misa en memoria de Francisca Saraiba Acedo al cumplirse un mes de su fallecimiento. La vecina murió a los 99 años en el hospital de La Línea de la Concepción sin haber podido conocer el paradero de los restos de su padre, José Saraiba Saraiba, asesinado en Jimena de la Frontera en 1937 durante la represión franquista.
La celebración servirá para recordar a una mujer que mantuvo durante décadas la esperanza de encontrar e identificar los restos de su padre y que, durante sus últimos años, participó activamente en numerosos actos relacionados con la recuperación de la memoria histórica en Jimena de la Frontera.
Francisca dejó cinco hijos, tres mujeres y dos hombres, a quienes transmitió el deseo de que continuaran con una búsqueda que ella no pudo culminar en vida. El Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar, que lamentó su fallecimiento, trasladó entonces sus condolencias y apoyo a toda la familia.
Una búsqueda que marcó toda su vida
El padre de Francisca, José Saraiba Saraiba, era zapatero y guardia municipal en San Pablo. En septiembre de 1936 huyó junto a su familia y otros vecinos hacia Málaga, antes de ser detenido y fusilado cuando regresó.
Su esposa, Josefa Acedo Huércano, estaba embarazada de Francisca y tenía además otras cuatro hijas y un hijo cuando su marido fue asesinado. Antonio, uno de los hijos de Francisca, explicó durante uno de los actos de homenaje que la persona con mayor implicación política de la familia era la madre de José Saraiba. Según relató, fueron a buscarla para matarla, pero al encontrarse embarazada acabaron asesinando a su marido.
Desde entonces, el destino de los restos de José Saraiba quedó sin esclarecer. Francisca mantuvo esa búsqueda durante toda su vida y participó en diferentes iniciativas para tratar de conocer finalmente dónde fue enterrado.
Entregó su ADN para intentar identificar a su padre
Uno de los momentos más importantes de esa búsqueda llegó en 2020, cuando Francisca entregó una muestra de saliva para que su ADN pudiera compararse con los restos óseos de 19 personas recuperados durante las exhumaciones realizadas en el cementerio municipal de Jimena durante los veranos de 2020 y 2021.
Un total de 30 familias de Jimena aportaron muestras genéticas para intentar identificar a padres, madres, abuelos o abuelas asesinados durante la represión. Según el Foro por la Memoria, esas familias continúan esperando la conclusión de los análisis que permitan determinar si alguno de los restos localizados pertenece a sus seres queridos.
Francisca también estuvo presente el 30 de octubre de 2022 en el homenaje y sepelio de los restos de esas 19 personas, que fueron enterradas sin identificar en un panteón construido en el cementerio de San Pablo.
Aquel acto reunió a alrededor de 200 personas, entre familiares de víctimas del franquismo, vecinos, autoridades, arqueólogos y simpatizantes de las iniciativas de recuperación de la memoria histórica.
Francisca tenía entonces 96 años. Llegó en silla de ruedas, aunque se puso de pie para fotografiarse junto al resto de familiares. Durante aquella jornada explicó que pensaba en su padre todos los días.
Su testimonio quedó recogido en un libro
La vecina de San Pablo también participó en junio de 2021 en un homenaje celebrado en la Casa de la Cultura de Jimena, dedicado a las personas asesinadas por las fuerzas franquistas cuyos restos estaban siendo buscados en las exhumaciones del cementerio.
Francisca había sido entrevistada previamente por el equipo encargado de realizar la investigación histórica anterior a las excavaciones. Su testimonio quedó recogido en el libro Jimena de la Frontera, 1936-1945. Testimonios. Hablan las personas que buscan a sus familiares asesinados, obra de Juan Miguel León Moriche y Jesús Román Román.
También asistió en noviembre de 2019 al homenaje organizado con motivo del tercer aniversario de la inauguración de la Casa de la Memoria La Sauceda. En aquel acto, Francisca Saraiba y Francisca Téllez Medina recibieron, en representación de las víctimas y sus familias, un ramo de flores y una ilustración de Andrés Vázquez de Sola.
Sus hijos mantienen ahora la búsqueda
Francisca murió sin poder conocer si alguno de los restos recuperados en Jimena pertenecía a su padre. Antes de fallecer dejó a sus hijos e hijas el encargo de seguir buscando a José Saraiba Saraiba y tratar de esclarecer definitivamente qué ocurrió con sus restos tras su fusilamiento en 1937.
El Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar ha señalado que continuará reclamando verdad, justicia y reparación para las víctimas de la represión franquista y para las familias que todavía desconocen dónde fueron enterrados sus familiares.
Un mes después de su fallecimiento, San Pablo de Buceite volverá a recordar este sábado a Francisca Saraiba en una misa que comenzará a las 20.15 horas.

