El conflicto entre Borja Espinosa y la Real Balompédica Linense se encamina definitivamente hacia los tribunales. La entidad albinegra ha respondido al burofax remitido por la defensa del aficionado y ha decidido mantener íntegramente la sanción, rechazando la petición de anular su baja como abonado y permitirle nuevamente el acceso al Estadio Ciudad de La Línea.
La contestación, fechada el 28 de agosto, llega después del requerimiento enviado dos días antes por José Manuel Niebla Caparrós, de Niebla Abogados, en representación de Espinosa. Su defensa había concedido al club un plazo de 48 horas para dejar sin efecto la resolución antes de emprender acciones judiciales. La respuesta de la Balona cierra esa posibilidad de acuerdo por ahora: sus servicios jurídicos comunican que «desestiman íntegramente» las pretensiones planteadas.
La Balona confirma así la resolución definitiva adoptada el pasado 22 de agosto, por la que Espinosa pierde su condición de abonado durante la temporada 2026/2027 y tiene prohibido acceder a las instalaciones de la SAD. El club mantiene igualmente a disposición del afectado la devolución del 100% de la cantidad abonada y solicita a su representación un número de cuenta para realizar la transferencia.
Esta decisión mantiene las posiciones de ambas partes completamente enfrentadas. La defensa ya había anunciado que, si la Balona no atendía su requerimiento, acudiría a la vía judicial, incluyendo la presentación de una demanda civil y la solicitud de medidas cautelares con las que pretende conseguir que Espinosa pueda volver a acceder al estadio mientras se resuelve el conflicto.
La Balona defiende la actuación que motivó la sanción
En su respuesta, la entidad vuelve a ofrecer su versión de los acontecimientos que originaron el expediente. Según sostiene el club, Espinosa intentó acceder de manera deliberada al palco presidencial y de autoridades durante un encuentro amistoso pese a que la zona se encontraba restringida. La Balona afirma además que realizó grabaciones no consentidas a empleados y califica su comportamiento como alterador, desafiante y agresivo. Se trata de la versión mantenida por la entidad y cuestionada por la defensa del aficionado.
El escrito también vuelve sobre la intervención de la Policía Nacional, cuya presencia, como ya habían señalado ambas partes, fue solicitada por el propio Espinosa. La Balona asegura que los agentes comprobaron que el palco estaba acotado y le indicaron que abandonara la zona. La defensa, por el contrario, ya había negado que los acontecimientos sucedieran en los términos descritos por el club y sostenía que Espinosa tenía derecho a acceder al palco por el abono adquirido.
Los servicios jurídicos de la entidad consideran que las medidas adoptadas encuentran amparo en la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, la Ley 39/2022 del Deporte y el Código de Conducta de los Aficionados de la Balona. El club defiende que estas normas permiten establecer medidas relacionadas con el derecho de admisión, la convivencia y la seguridad dentro de sus instalaciones.
La Balona rechaza igualmente que la denuncia penal que, según la defensa, presentó Espinosa por presuntas amenazas y lesiones contra Germán Corengia obligue a paralizar el expediente interno. El club señala en su respuesta que no tiene constancia de esa denuncia y sostiene que el procedimiento disciplinario tiene carácter independiente de la vía penal. Las acusaciones incluidas en esa denuncia corresponden a la versión de Espinosa y deberán ser, en su caso, determinadas judicialmente.
El club rechaza que Espinosa quedara indefenso
Otro de los puntos fundamentales del enfrentamiento es la notificación del expediente. Niebla Abogados había denunciado que su cliente no pudo presentar alegaciones al no existir, según su posición, constancia fehaciente de que hubiera recibido el pliego de cargos, lo que a juicio de la defensa provocó una situación de indefensión.
La Balona lo niega. En su nuevo escrito asegura que la propuesta de resolución y el pliego de cargos fueron enviados mediante burofax el 10 de agosto, junto a un aviso por SMS certificado y un correo electrónico. Para el club, el resultado de «notificación realizada, no recogida por no acceso» no invalida el procedimiento, por lo que rechaza la petición de nulidad formulada por la defensa.
La contestación concluye de manera tajante: la Real Balompédica Linense «confirma y ratifica en todos sus extremos» la resolución del 22 de agosto y mantiene tanto la baja definitiva como abonado para esta temporada como la prohibición de acceso a sus instalaciones.
La respuesta supone, por tanto, el escenario que Niebla Abogados había advertido que desencadenaría la vía judicial. Tras la negativa de la Balona a retirar la sanción, el siguiente capítulo del enfrentamiento apunta ahora a los tribunales.

