El comienzo del nuevo curso escolar ha traído consigo una queja conocida para algunas familias del colegio Pedro Simón Abril de La Línea de la Concepción. Desde el primer día de clase, vecinos y usuarios de la zona denuncian que han vuelto a producirse importantes retenciones durante los horarios de entrada y, especialmente, de salida del alumnado.
Según relatan los afectados, buena parte del problema estaría provocado por los vehículos que estacionan o permanecen en doble fila, dificultando el paso del resto de conductores y generando largas colas en los alrededores del centro. Una situación que, según denuncian, no es nueva y se repite año tras año coincidiendo con el regreso a las aulas.
La primera jornada del curso ya habría dejado esperas considerables. Una de las familias asegura haber permanecido aproximadamente media hora atrapada en una cola cuando regresaba del colegio. Aunque comprende que la concentración de familias a determinadas horas genere un aumento del tráfico, considera que el problema se agrava cuando algunos vehículos bloquean la circulación.
La queja reclama por ello una mayor organización durante estos horarios y señala especialmente la necesidad de impedir las dobles filas. También pide que, cuando exista presencia de la Policía Local, esta contribuya a ordenar la circulación y evitar que este tipo de comportamientos terminen convirtiéndose en habituales.
Un problema que las familias aseguran arrastrar de otros cursos
La situación denunciada no se limitaría a este comienzo de curso. Una de las personas afectadas recuerda un episodio vivido el pasado año, cuando tenía su vehículo correctamente estacionado pero varios coches situados en doble fila le impedían salir.
Según su relato, necesitaba desplazarse porque su hijo mayor debía coger un autobús y, ante la imposibilidad de sacar el coche a tiempo, terminó teniendo que permitir que el menor se marchara con una persona a la que no conocía. Una circunstancia que califica de inaceptable y que considera que podría haberse evitado con una mayor regulación del tráfico.
A este episodio suma otras situaciones registradas durante el curso, como coches bloqueando accesos, vehículos en doble fila y circulación colapsada, con las consiguientes dificultades para que las familias puedan acudir a sus trabajos, recoger a sus hijos o cumplir sus horarios.
Los afectados insisten en que no reclaman un trato especial durante las horas de entrada y salida del colegio, sino que se garantice el cumplimiento de las normas de circulación y se evite que la concentración de vehículos termine bloqueando completamente la zona.
Por ello, solicitan medidas de organización y control del tráfico en los horarios de mayor afluencia, con especial atención a los estacionamientos en doble fila y su sanción cuando corresponda.
La preocupación no se limita además a las molestias ocasionadas por las retenciones. Las familias consideran necesario garantizar que los menores puedan entrar y salir del colegio con seguridad y reclaman una solución para evitar que el problema vuelva a prolongarse durante todo el curso. «Lo que no puede ser es que cada año se repita exactamente el mismo problema y que tengamos que asumirlo como algo inevitable», lamenta una de las personas afectadas.

