Las dos mujeres fallecidas en el trágico accidente ocurrido en el Puerto de Algeciras el pasado 2 de septiembre eran madre e hija, tenían 71 y 43 años y formaban parte de una familia marroquí asentada desde hacía aproximadamente dos años en Brieva, una pequeña localidad de Segovia. Su muerte ha causado una profunda conmoción entre los vecinos del municipio, donde la familia había desarrollado su vida desde su llegada.
Según informa El Norte de Castilla, el matrimonio estaba empadronado en Brieva y residía en una vivienda de alquiler, mientras que la hija, aunque no figuraba en el padrón según las primeras informaciones, formaba parte del núcleo familiar. La alcaldesa de la localidad, Pilar Martín, ha confirmado al citado medio que eran vecinos del municipio y ha reconocido el impacto que ha provocado la noticia: «Ha sido un ‘shock’ tremendo porque han estado viviendo aquí, con nosotros».
La familia llevaba una vida que la propia alcaldesa describe como «absolutamente normal». La hija participaba en las Aulas Sociales organizadas por la Diputación Provincial de Segovia, mientras que el padre, ya jubilado, acostumbraba a caminar por las calles de Brieva y conversar con otros vecinos. La regidora recuerda que eran personas amables y respetuosas, que saludaban y se relacionaban con la gente y con las que, asegura, nunca se había producido ningún problema.
El viaje que terminó en tragedia suponía, según las informaciones conocidas hasta ahora, el primer regreso de la familia a Marruecos desde que se instaló en Brieva. Los cuatro ocupantes del Audi A4 se encontraban en la madrugada del pasado 2 de septiembre en el Puerto de Algeciras para embarcar en un ferry con destino a Tánger cuando el vehículo acabó precipitándose al mar.
Una tragedia que ha conmocionado a su pueblo
El accidente se produjo hacia las 00:30 horas en el muelle de Galera, concretamente en el atraque número 1. Los cuatro ocupantes, todos de nacionalidad marroquí, habían superado los controles policiales previos y posteriormente se detuvieron en los controles de la naviera. Por causas que continúan bajo investigación, el vehículo siguió avanzando hasta caer al agua por el cantil.
En los asientos delanteros viajaban dos hombres, uno de ellos esposo y padre de las víctimas, mientras que la madre y la hija ocupaban los asientos traseros. Los dos varones consiguieron abandonar el vehículo después de la caída y fueron trasladados al hospital, mientras que las dos mujeres quedaron atrapadas en su interior y fallecieron. Los cadáveres fueron posteriormente recuperados del fondo por agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil.
Según recoge El Norte de Castilla, uno de los supervivientes, el hombre de mayor edad y marido y padre de las fallecidas, permanecía en estado crítico de acuerdo con la información que había trascendido hasta ese momento. La propia alcaldesa de Brieva ha explicado que en el municipio continúa existiendo incertidumbre sobre su evolución debido a las distintas versiones que circularon después del accidente.
También siguen investigándose las circunstancias exactas que provocaron que el vehículo terminara en el agua. En el momento del accidente había niebla, aunque, no presentaba una intensidad suficiente como para impedir la visibilidad. Entre las hipótesis que se manejaban figuraba un posible despiste del conductor, sin que por el momento se haya determinado la causa.

