La paralización de la actividad en el cargadero de la planta de Sertego ha quedado finalmente descartada después de que la empresa entregase de urgencia los Equipos de Protección Individual (EPI) que venían reclamando los representantes de los trabajadores. TPA y CCOO aseguran que el material llegó este jueves a las 13:45 horas, cuando los delegados ya habían redactado el acta para detener los trabajos ante el riesgo que, según los sindicatos, existía para la plantilla.
El conflicto en la planta de tratamiento de residuos medioambientales de Sertego, perteneciente al Grupo Urbaser, se remontaba a hace más de dos meses. Una inspección preventiva realizada por los delegados de prevención y las organizaciones sindicales detectó entonces distintas deficiencias en las instalaciones, lo que llevó a reclamar medidas provisionales mientras se aborda la reforma integral prevista para el complejo a medio y largo plazo.
Entre las medidas consideradas prioritarias se encontraba la dotación de equipos de protección para los trabajadores del cargadero, especialmente durante las tomas de muestras de los camiones cisterna. TPA y CCOO reclamaban una solución inmediata que permitiera desarrollar estas tareas con las condiciones de seguridad necesarias mientras llegan las actuaciones definitivas.
La situación alcanzó su punto de máxima tensión durante los últimos días. El Comité de Seguridad y Salud Laboral había acordado la entrega urgente del material y, según los sindicatos, la dirección asumió el compromiso de proporcionarlo de manera inmediata. Sin embargo, el paso de los días sin que llegasen los equipos llevó a los delegados a preparar este jueves el acta para proceder a la paralización de los trabajos en el cargadero.
La empresa entrega los equipos a las 13:45 horas
Según explican TPA y CCOO, la decisión de detener la actividad provocó una reacción inmediata de Sertego, que finalmente consiguió el equipamiento solicitado. Los sindicatos destacan además la intervención de un delegado de TPA para agilizar las gestiones que permitieron disponer del material.
Los EPI fueron entregados a los trabajadores a las 13:45 horas. Una vez alcanzado el que los representantes de la plantilla consideraban su objetivo prioritario, garantizar la protección inmediata de los operarios, decidieron no enviar a la Inspección de Trabajo el acta de paralización que habían preparado.
De esta forma, la actividad ha podido continuar sin llegar a materializarse la medida anunciada. TPA y CCOO valoran que la presión ejercida haya permitido resolver una situación que, según denuncian, llevaba meses pendiente, aunque lamentan que haya sido necesario alcanzar el límite de una posible paralización para obtener una respuesta.
Las dos organizaciones sindicales advierten de que continuarán vigilando las condiciones de seguridad de la planta de Sertego hasta que se ejecuten las actuaciones definitivas comprometidas. A su juicio, las soluciones en materia preventiva deben adoptarse antes de llegar a situaciones límite cuando está en juego la seguridad de los trabajadores.

