La A-7 vuelve a colapsar el Campo de Gibraltar: el atasco de siempre, a la hora de siempre

La circulación vuelve a estar colapsada desde San Roque hasta Los Barrios, en dirección Tarifa, en una escena demasiado conocida para los conductores del Campo de Gibraltar

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Atasco en la A-7, hoy viernes 8 de mayo/Área.
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Ha vuelto a ocurrir. Viernes, hora punta, y la A-7 convertida otra vez en un infierno sobre ruedas. Lo de siempre, a la hora de siempre y en el sitio de siempre: tráfico totalmente colapsado entre San Roque – Los Barrios, en dirección Tarifa, con la principal arteria del Campo de Gibraltar funcionando más como embudo que como carretera.

La imagen no pilla ya a nadie por sorpresa. Coches parados, circulación a trompicones y conductores atrapados en una vía que, cada vez que llega un pico de tráfico, vuelve a enseñar las costuras. La A-7 es imprescindible para moverse por la comarca, pero en días como este queda claro que también es uno de sus grandes puntos débiles.

El atasco se concentra en uno de los tramos más sensibles del Campo de Gibraltar, una zona por la que pasan a diario miles de vehículos y que conecta áreas residenciales, zonas de trabajo, accesos industriales y desplazamientos hacia distintos municipios. Cuando ese tramo se bloquea, no se atasca solo una carretera: se atasca media comarca.

Y la sensación entre quienes la sufren es la de estar viendo una película repetida. Porque no hablamos de un problema puntual ni de una sorpresa de última hora. Hablamos de una escena que se repite con demasiada frecuencia, especialmente los viernes, cuando la salida de vehículos y la hora punta vuelven a poner contra las cuerdas una infraestructura que hace tiempo que va al límite.

El colapso de la A-7 vuelve a dejar una pregunta incómoda sobre la mesa: cuánto tiempo más puede seguir el Campo de Gibraltar dependiendo de una vía que, en cuanto se complica mínimamente la circulación, acaba convertida en una trampa para miles de conductores.

Mientras tanto, la realidad es la de siempre: retenciones, paciencia agotada y la sensación de que la comarca necesita soluciones reales, no resignarse a que cada viernes la A-7 vuelva a convertirse en el atasco anunciado.