Un think tank de EEUU plantea sustituir la base de Rota por Gibraltar por las tensiones con Pedro Sánchez

El Middle East Forum defiende que el Peñón podría asumir parte del papel estratégico de la base gaditana si Washington decide castigar a España

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Base Naval de Rota. Archivo

La base naval de Rota y Gibraltar han entrado en una misma ecuación geopolítica. Un artículo publicado por el Middle East Forum, centro de análisis conservador estadounidense, plantea abiertamente que el Ejército de Estados Unidos debería estudiar la posibilidad de reemplazar Rota por Gibraltar como punto estratégico en el sur de Europa y la entrada al Mediterráneo.

La propuesta aparece en un contexto marcado por la audiencia que celebrará el 19 de mayo de 2026 el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de Estados Unidos sobre la postura militar norteamericana y los desafíos de seguridad en Oriente Medio y África. El texto sostiene que los mandos militares defenderán previsiblemente la actual red de bases estadounidenses, pese a las dificultades recientes en distintos enclaves y a las restricciones impuestas por países aliados.

El artículo dirige buena parte de sus críticas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que acusa de haber limitado operaciones estadounidenses en la Naval Station Rota por motivos políticos. Según el análisis publicado, esas restricciones responderían a una supuesta animadversión hacia Donald Trump y a una posición favorable hacia Irán. El texto también acusa a España de haber vendido tecnología de doble uso a Teherán para apoyar el programa iraní de drones.

La tesis central del artículo es clara: Rota es importante, pero no irremplazable. El autor reconoce que la base gaditana tiene un valor logístico evidente para Estados Unidos, especialmente por su papel como nodo de tránsito para personal, material y aeronaves vinculadas a buques que atraviesan el Estrecho de Gibraltar. Sin embargo, sostiene que existe una alternativa a apenas 65 millas: Gibraltar.

El artículo destaca que Gibraltar cuenta con puerto de aguas profundas y aeródromo, dos elementos que, según el texto, permitirían reforzar la presencia militar estadounidense en la zona bajo paraguas británico. También subraya que la Marina británica utiliza Gibraltar de forma habitual y plantea que un acuerdo de arrendamiento sobre instalaciones británicas en el Peñón podría ser beneficioso para Washington y Londres.

Uno de los puntos más interesantes del texto afecta directamente a las relaciones entre España, Reino Unido y Gibraltar. El artículo sostiene que la tensión española con la presencia británica en el Peñón genera disfunciones operativas en Rota, llegando a afirmar que la base restringe la entrada de ciudadanos británicos. Según el análisis, este hecho complicaría determinadas operaciones en buques estadounidenses que cuentan con navegantes o mandos británicos.

La propuesta va más allá de una simple comparación técnica entre bases. El autor plantea que trasladar activos estadounidenses de Rota a Gibraltar enviaría un mensaje político a España y a otros aliados europeos. En su visión, la presencia militar de Estados Unidos no debería ser utilizada por los países anfitriones como herramienta de presión diplomática, sino entendida como un privilegio estratégico.

El artículo utiliza como precedente la retirada estadounidense de Filipinas a comienzos de los años noventa, cuando Washington cerró su presencia en varias instalaciones tras años de dificultades diplomáticas. Según el texto, aquella salida no supuso una pérdida de capacidad, sino una redistribución hacia enclaves como Singapur, Guam, Japón o Corea.

También introduce un elemento económico local al señalar que Rota, más allá del turismo y los alquileres vacacionales, depende en buena medida de la presencia estadounidense. En ese sentido, el traslado a Gibraltar se plantea no solo como una decisión militar, sino también como un castigo político y económico a España.

El cierre del artículo es especialmente duro. El autor sostiene que, si España se convierte en un adversario diplomático, Donald Trump debería marcar un precedente. En ese marco, reclama no solo reforzar Gibraltar y retirar activos de Rota, sino incluso redefinir Ceuta y Melilla como territorios marroquíes ocupados.