Algeciras y Tarifa fueron alertadas de posibles entradas de migrantes ocultos en vehículos durante la crisis de Ceuta

El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras pidió inspecciones «minuciosas» de vehículos y embarcaciones ante la información de que algunos migrantes pretendían llegar a la Península escondidos en coches de conocidos

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Entrada masiva de migrantes hacia Ceuta / RTVE

Los puestos fronterizos de Algeciras y Tarifa fueron avisados ante el posible intento de entrada en la Península de migrantes ocultos en vehículos procedentes de Ceuta. La advertencia fue realizada por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), a través del Grupo de Frontex de la Policía Nacional, coincidiendo con la entrada masiva registrada en la ciudad autónoma el pasado 30 de julio.

El aviso también se dirigió al Puerto de Ceuta. A las 14.37 horas de aquel 30 de julio, en plena entrada masiva por el espigón del Tarajal, el CENIF solicitó a los tres puestos fronterizos que intensificaran las inspecciones de vehículos y embarcaciones con el objetivo de detectar a quienes pudieran estar intentando acceder irregularmente al territorio peninsular.

La información manejada por el CENIF apuntaba a que algunos de los migrantes llegados masivamente a Ceuta pretendían continuar su recorrido hasta la Península. El supuesto método consistiría en ocultarse en vehículos de conocidos que embarcaran hacia los puertos de Algeciras y Tarifa.

Los datos que motivaron la alerta habían sido obtenidos, según la documentación, a través de la Operación Minerva 2026, dispositivo conjunto de control fronterizo coordinado por la Policía Nacional y la agencia europea Frontex en los puertos de Algeciras, Ceuta y Tarifa.

La Guardia Civil ya había alertado de un posible «efecto llamada»

La situación se produjo semanas después de que la Guardia Civil advirtiera de las posibles consecuencias de una sentencia del Tribunal Supremo relacionada con las devoluciones de migrantes que intentan acceder a Ceuta y Melilla por vía marítima.

El Mando de Fronteras y Policía Marítima elaboró el 8 de julio, el mismo día en que se conoció la resolución judicial, una nota de despacho dirigida a la estructura de mando del Instituto Armado. El documento, posteriormente desclasificado por el Gobierno y consultado por Europa Press, advertía de posibles «relevantes consecuencias operativas».

Según la información recogida en el documento, el Supremo determinó que no puede aplicarse el rechazo en frontera a quienes sean interceptados en el mar cuando intentan acceder a nado a Ceuta o Melilla. La Guardia Civil consideraba que esta circunstancia podía incrementar la presión migratoria al existir un tratamiento diferente entre las entradas por las vallas fronterizas y aquellas realizadas por vía marítima.

El Instituto Armado llegó a advertir de que esta situación podía generar un «efecto llamada» hacia las entradas a nado, una modalidad que presenta dificultades para su detección e interceptación temprana.

Más medios ante una capacidad de respuesta «limitada»

El Mando de Fronteras y Policía Marítima señalaba que, desde la perspectiva de la seguridad fronteriza, la sentencia limitaba la capacidad de respuesta inmediata ante este tipo de entradas y podía favorecer una sustitución progresiva de los intentos terrestres por los marítimos, especialmente mediante entradas a nado desde zonas próximas a la frontera.

Ante el riesgo de un incremento, la Guardia Civil planteó reforzar el Servicio Marítimo Provincial de Ceuta, encargado de prevenir las entradas a nado, mediante un aumento de personal a través de comisiones de servicio.

También propuso reforzar al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) en Melilla, potenciar los sistemas tecnológicos de detección temprana y vigilancia costera en ambas ciudades y mejorar la coordinación con las autoridades marroquíes.

Entre las propuestas figura además impulsar una modificación legislativa que permita expresamente aplicar el régimen de rechazo en frontera a cualquier intento de entrada irregular en Ceuta y Melilla fuera de los pasos fronterizos habilitados, independientemente del medio utilizado.

Aumentaron las entradas a nado

Un análisis posterior elaborado por la Autoridad de Coordinación frente a la Inmigración Irregular de la Guardia Civil constató 83 entradas a nado en Ceuta y Melilla entre el 13 y el 18 de julio, 48 y 35 respectivamente. Esto suponía 29 casos más que durante la semana anterior.

El documento valoraba también positivamente la colaboración de Marruecos, aunque señalaba que todavía existía margen de mejora. Según esos datos, la Marina Real marroquí pasó de 207 intentos de entrada interceptados a 773, un incremento del 146%.

La Gendarmería Real marroquí detuvo además el 16 de julio en Nador a una de las personas que figuraban entre las más buscadas. Todo ello forma parte del escenario de presión migratoria que semanas después llevó a reforzar la vigilancia sobre las conexiones marítimas de Ceuta con Algeciras y Tarifa ante el temor de que algunos migrantes intentaran alcanzar la Península escondidos en vehículos.