La negociación del convenio colectivo del sector del metal en la provincia de Cádiz continúa encallada. Durante toda la jornada del domingo 16 de junio se celebró una nueva sesión de mediación en el SERCLA (Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía), sin que las partes alcanzaran un acuerdo. La reunión se prolongó hasta la madrugada, pero finalmente concluyó sin avances, dejando el camino abierto a la huelga.
Según fuentes sindicales, la última propuesta que se puso sobre la mesa fue elaborada por el propio equipo de mediación, con el objetivo de acercar posiciones. La parte social «mostró su disposición a aceptarla», incluso rebajando sus pretensiones iniciales, en un intento por evitar los paros. Sin embargo, la patronal, FEMCA Cádiz, no pudo confirmar su respaldo, al necesitar consultar con sus asociados. Esta falta de definición forzó la ruptura de la negociación cerca de la una de la madrugada.
Ante la negativa de la patronal a aceptar la propuesta mediadora, los sindicatos anuncian huelga en el sector del metal los días 18 y 19 de junio, con carácter indefinido a partir del 23 de junio si no se produce un cambio de postura. Más de 7.000 trabajadores del Campo de Gibraltar están llamados a secundar los paros, que afectarán a talleres, empresas auxiliares, mantenimiento industrial y producción, en un sector estratégico para la economía comarcal.
Entre los puntos más conflictivos que han llevado al conflicto, destacan: la defensa del poder adquisitivo de la plantilla, la eliminación de la doble escala salarial, la mejora de pluses y complementos, como el de Incapacidad Temporal, una regulación más justa de los contratos fijos discontinuos y la inclusión de mejoras sociales y económicas no recogidas en el anterior convenio.
Desde la parte social remarcan que la propuesta del equipo de mediación “es lo mínimo que hay sobre la mesa” y que proviene de quienes han escuchado a ambas partes durante toda la jornada. Critican que “FEMCA sigue encerrada en que tiene que tener todo lo que ellos pretenden”, lo que impide cualquier avance.
El recuerdo de 2021
La situación actual remueve la memoria colectiva de la comarca. La huelga del metal de 2021 dejó escenas de fuerte tensión en la provincia de Cádiz, especialmente en el Campo de Gibraltar. Durante dos semanas, los cortes de tráfico, las movilizaciones en los polígonos industriales y la intervención de fuerzas policiales marcaron una de las protestas laborales más intensas de los últimos años.
Uno de los focos de mayor conflictividad fue el acceso a la refinería Gibraltar-San Roque (entonces CEPSA, hoy Moeve), bloqueado en varias ocasiones por piquetes de trabajadores de las auxiliares con apoyo de sus familias. El despliegue del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil para permitir el paso de camiones reflejó la tensión alcanzada en aquel conflicto, que dejó una huella profunda.
Hoy, más de 18 meses después del inicio de la negociación del nuevo convenio, la amenaza de otro paro general vuelve a planear sobre el metal gaditano.

