La huelga del metal continúa en el Campo de Gibraltar con una segunda jornada de movilizaciones protagonizada, de nuevo, por los trabajadores de las empresas auxiliares. Desde primera hora de la mañana, distintos grupos se han desplegado en los accesos al parque energético, especialmente en los puntos de entrada a las instalaciones de Moeve, en el término municipal de San Roque.
La Guardia Civil ha desplegado un operativo de control desde primera hora para asegurar que la jornada discurriera sin incidentes.
A diferencia del primer día, este jueves sí se han cubierto las entradas por Puente Mayorga y Guadarranque, que habían quedado libres el miércoles, mientras un numeroso grupo de empleados se ha vuelto a concentrar junto a la carretera que conecta San Roque con La Línea, en el acceso principal.

En Acerinox, en la zona de Palmones, la movilización también se ha dejado notar, aunque con menor intensidad. Unos 50 trabajadores han acudido a primera hora a la entrada de la fábrica para mostrar su respaldo a la huelga, aunque no se han registrado cortes de acceso ni altercados.
Nuevo intento para cerrar el acuerdo
La novedad más relevante de esta segunda jornada es la convocatoria de una reunión entre patronal y sindicatos, fijada para este viernes en Cádiz a las 10:00 de la mañana. Así lo han confirmado fuentes sindicales a pie de concentración, que han valorado el anuncio como un paso importante en el intento de resolver el conflicto antes del próximo lunes, fecha en la que está prevista una posible huelga indefinida si no hay acuerdo.
Entre las reclamaciones que los trabajadores consideran “intocables” figura la oposición frontal a que los ocho primeros días de baja médica queden sin remunerar. “Eso no se puede ni negociar”, ha afirmado uno de los portavoces sindicales presentes en la zona de refinería.
Los representantes de los trabajadores han subrayado que están abiertos al diálogo, pero reclaman una propuesta “coherente y asumible” por parte de la patronal. Recuerdan que, en anteriores huelgas, el acuerdo llegó tras varias rondas de negociación, y confían en que en esta ocasión el proceso sea más ágil.
El seguimiento está siendo muy alto y la presión en los centros de trabajo se mantiene firme pero sin alteraciones graves del orden público. En contraste con las protestas registradas en la Bahía de Cádiz, donde el miércoles se produjeron detenciones y varios heridos, la situación en el Campo de Gibraltar ha sido de normalidad dentro de la movilización, con concentraciones pacíficas y sin incidentes destacables.
A la espera del encuentro del viernes, el ambiente es de expectación entre los trabajadores, que no descartan intensificar las protestas si la patronal no ofrece avances significativos en las próximas horas. La huelga se podría retomar el lunes, 23 de junio, aunque esta vez de forma indefinida si no se llega a un acuerdo entre ambas partes.

