Jesús María Díaz tenía 37 años, era de Algeciras y muchos lo conocían por su apodo, ‘El Pechuga’. Su muerte, ocurrida durante una persecución policial en aguas portuguesas el pasado 11 de octubre, ha llevado a su entorno a pedir públicamente que se esclarezca lo sucedido. Sus allegados aseguran que era una persona muy querida y que había salido de su ciudad para buscarse la vida.
El algecireño residía en la barriada de El Cobre, según ha podido conocer este medio. Diario Área, ha podido contactar con una persona cercana a Jesús, que explica que no tenía trabajo y atravesaba dificultades económicas. «Fue a buscarse la vida porque no tenía trabajo y necesitaba para comer«, relata, antes de señalar que desconocían el viaje que había emprendido.
Su fallecimiento se produjo durante una operación internacional contra el tráfico de cocaína desarrollada a unas 80 millas náuticas, aproximadamente 150 kilómetros, al sur de Faro, en el Algarve portugués. Las autoridades interceptaron una embarcación de alta velocidad que transportaba un importante cargamento de droga. Durante la persecución se produjo una colisión en la que murió uno de sus ocupantes, identificado por su entorno como Jesús.
Su círculo sostiene que la muerte del algecireño se produjo como consecuencia de la actuación de la Policía portuguesa y reclama una investigación que determine exactamente qué ocurrió. Por el momento, las circunstancias y posibles responsabilidades del fallecimiento están bajo investigación de las autoridades competentes, por lo que no se ha establecido oficialmente que existiera una actuación policial irregular.
‘El Pechuga’, un vecino de El Cobre al que su entorno quiere recordar
Más allá de las circunstancias de su muerte, los allegados de Jesús quieren que se conozca quién era la persona que perdió la vida durante aquella intervención.
«A él le apodaban ‘El Pechuga’. Era una persona muy querida en Algeciras, era muy buen niño», explican a Área. «Un hermano mío ha fallecido durante una actuación de la Policía de Portugal. No queremos que este caso quede en el olvido ni que se cierre como un simple accidente», recoge uno de los mensajes difundidos.
Los allegados aseguran que existen imágenes de la persecución y cuestionan cómo se produjo la colisión que acabó con la vida del algecireño.
Según el testimonio trasladado a este periódico, consideran que los vídeos difundidos no muestran la secuencia completa del incidente y piden que se examinen todas las grabaciones disponibles. Por todo ello, reclaman una investigación «independiente, transparente y exhaustiva» que permita conocer lo ocurrido y determinar si existió alguna responsabilidad en la actuación policial.
«Que lo detengan si corresponde, pero que no le quiten la vida», expresa el mensaje compartido por sus allegados.
También solicitan que se investiguen posibles irregularidades, aunque por ahora no se dispone de una resolución oficial que confirme las acusaciones planteadas por la familia.
Una persecución en alta mar y miles de kilos de cocaína
La intervención tuvo lugar el 11 de octubre, cuando las autoridades detectaron una embarcación de alta velocidad presuntamente vinculada al transporte internacional de estupefacientes.
Según la información facilitada sobre el operativo, la embarcación desobedeció la orden de detenerse, lo que dio lugar a una persecución en alta mar. Durante la actuación se produjo una colisión y uno de sus tres ocupantes falleció.
Los otros dos tripulantes, un ciudadano español y otro británico, fueron detenidos.
La operación permitió intervenir un cargamento de cocaína que, según la información difundida sobre el caso, alcanzaría los 3.700 kilos, aunque otra comunicación de la Policía Judicial portuguesa lo cifra en cerca de tres toneladas.
El operativo fue desarrollado por la Polícia Judiciária de Portugal, a través de su Unidad Nacional de Combate al Tráfico de Estupefacientes, en coordinación con la Marina Portuguesa, la Autoridad Marítima Nacional y la Guardia di Finanza italiana.
La investigación se enmarca en la cooperación internacional del MAOC-N, organismo especializado en la lucha contra el narcotráfico marítimo, y contó también con la colaboración de la Fuerza Aérea portuguesa y la Guardia Civil española.

